Y cuando quieres despertar
no puedes,
cuando quieres soñar
despiertas,
cuando quieres comer
te llenas,
cuando quieres ir,
comes,
cuando desapareces,
te recuerdan
que estabas
un día sin tregua.
Y cuando quieres despertar
no puedes,
cuando quieres soñar
despiertas,
cuando quieres comer
te llenas,
cuando quieres ir,
comes,
cuando desapareces,
te recuerdan
que estabas
un día sin tregua.
Esa hoja huele a ti
a mí,
a nosotros.
Esas hojas saben dónde y cuándo pararnos,
en el presente,
pasado
y llevarnos.
Conoces el olor,
el tacto,
y la sensación del estreno.
Sabes del amor,
la rabia,
y el error
por leerlo.
Esa hoja sabe a ti
que sientes y vives
el miedo
por acabar de leerlo.
Mi estación no tiene tren
solo lluvia
y hojas en el suelo.
Mi estación está abandonada
pero abarrotada de ilusión
en su parada.
Mi estación no sabe de clima
pero sí de viajes
a vidas pasadas.
Me gustan las mañanas
donde estás
y no te vas.
Me gustan las tardes
donde te quedas
y estás.
Me gustan las noches
que abrazan
sin más.
Todos somos esclavos
partimos de sentimientos
y emociones.
Todos somos esclavos
de quienes somos
y a donde vamos.
Todos somos esclavos
sin importar en donde estamos
y por lo que luchamos.
Todo es un escándalo
cuando llueve
cuando no olvidamos
cuando queremos
y nos alejamos.
Todo es un escándalo
y no queremos
vernos desbordados.
Todo es un escándalo
pero al menos
tenemos algo
por lo que aventurarnos.
Y sin entender que pasa
me pasa,
sin pensar como pasa
me desfasa
los pensamientos que pasan,
me estallan
sin espera
ni paso
pasa de lo que pasan.