Hablé tan exquisitamente de mi antaño como de mi futuro logístico,
aún así, no fui entendida, aún así,
nadie quiso rescatarme y aún así sigo partiendo miradas
con una sonrisa de ojos tristes.
Creer en uno mismo está calificado casi como un acto de egocentrismo, pero,
cuando uno duda tanto, tanto, tanto, de sí mismo, el creer no tiene duda,
tiene admiración por cada paso que se da,
eso es lo que el ser humano entiende por egocentrismo y la pena
es que no hayan más vencedores,
ni más perdedores, tan sólo hay más verdad.